
Ninguna floristería está vacía en estos días: hay que hacer cola para encargar o llevarse las flores, el teléfono comunica para hacer los pedidos,las campanillas de las puertas tintinean a cada minuto, haciéndose eco de cada par de pies que se acercan hasta las tiendas para comprar aquello que mejor honre a sus difuntos. Los floristeros de la localidad afirman que este fin de semana la crisis ha desaparecido de entre las flores.
Así lo afirma Gracia, responsable de Floravenida, “es cierto que en general las ventas han disminuido, pero el Día de los Difuntos es algo sagrado para la gente”.
El tipo de venta y la elección en las flores sí que ha cambiado: las coronas han pasado a un segundo lugar y el primero lo ocupan claveles, gladiolos y margaritas. “Los centros han dejado su posición clave y el cliente tiende ahora más a comprar flores o ramos sueltos, que son algo más baratos”, contaba un responsable de Interflora.
Dulces huesos
En las pastelerías ocurre lo mismo: huesos de santo, buñuelos, empanadillas y mantecados son los más demandados este fin de semana. Omid, uno de los responsables de la pastelería Chocolat contaba que “la gente no mira mucho el precio de lo que se va a llevar, aunque no se compra en grandes cantidades”. En este sector lo que está afectando sin embargo es el atípico calor otoñal que no estimula demasiado la venta de productos de pastelería.
"Dulce" noticia en estos tiempos de crisis. Nuestros huesos de santo y buñuelos contra sus calabazas y disfraces... nuestra cultura autóctona contra su cultura bastarda y mercantilista.




